miércoles, marzo 04, 2009

Y faltan dos

Llevo una semana con el pie enyesado y la paciencia al borde de su límite.
Me desespera estar sin libertad de movimiento aunque valoro la oportunidad de no tener que rasurarme.
En el trabajo me demostraron, una vez más, que valoran lo que hago pues me han permitido trabajar desde mi casa.
Entre las desventajas de eso destaca una llamada a Suecia que seguramente porovocará una locura cuando llegue el recibo telefónico.
De cualquier modo, siguiendo con un balance de lo que han sido los primeros 10 días de traer el pie inmovilizado nuevamente, creo que resulta positivo.
Me he reído como hacía mucho tiempo.
Tener a mi hermano como cómplice y compañía ha sido paliativo.
Curioso, hace dos años fui al cumpleaños de mi hermano con el pie enyesado; ahora repetí la dosis al ir al de mi hermana con el mismo mal e igual dosis de entusiasmo.
Por cierto, felicidades hermana, sabes que aunque no lo diga eres mi favorita aunque se te pongan los ojos chiquitos cuando estás borracha.
Me he encontrado con la sorpresa de que utilizar muletas disminuye los estragos que el alcohol causa en el organismo, o cuando menos se tiene un mejor punto de apoyo y se reduce lo mareado.
He reído, visto películas, trabajado y jugado X-Box. Mi vida parece perfecta.
Hoy juegan los Pumas que ya comenzaron a ganar.
Auguro un cambio positivo en el futuro.
Nunca usar un yeso fue tan terapeútico.

Me robo este pensamiento de ella, me encantó.

"Vive la vida de tal manera que cuando amanezcas,
el Diablo se estremezca y diga: ¡¡¡En la madre,
este cabrón ya se despertó !!!

martes, febrero 17, 2009

Es cierto...


yo también pasé un gran 14 de febrero.
Y por supuesto que me encantó que te hayan gustado TOOOOOOODOOOOS los regalos que te traje de Londres y de Nueva York. No recuerdo si te platiqué la odisea que fue pasarlos por aduana, eran tantos que tuve que apelar a la suerte para que no me tocara revisión. De otro modo, un malvado oficial se hubiera quedado con TOOOOOOODOOOOOS tus regalos y no los hubieras podido presumir en un blog.
En verdad ha sido increíble pero, aprovechando que por este medio se ha dado y hemos fortalecido nuestra relación, sólo espero que a cambio un día me permitas acompañarte a esa dimensión en la que ha sucedido todo eso.
Capaz que así entiendo que tengas alucinaciones esquizofrénicas, en las que tu cerebro crea que en realidad todo eso ha sucedido.
Tampoco es para que te sientas mal, muchas personas las han sufrido a lo largo de la historia. Que te baste saber que se calcula que 3 de cada 100 personas las sufren.
Es más, con suerte y un día te sucede como a John Nash, premio Nobel de Economía, que logró que su vida esquizofrénica fuera llevada al cine con la película A beautiful mind.
¡Eso sí sería algo digno de comentar en un blog o en los comments!
¡Es más, te prometo que hasta llegas a nick de messenger si algo así sucede!

Mientras eso pasa tengo que regresar a la vida real.

viernes, febrero 13, 2009

10 mil pesos por una bolsa con hielos.

El fútbol, siempre es el fútbol.
Va con acento, por cierto, aunque se hayan acostumbrado a leerlo de ese modo en periódicos y revistas. Es simple, la sílaba tónica es la grave y como su terminación no es N, S o vocal entonces se acentúa. ¿Listo?
Ahora sí.
Ya me había pasado, hace dos años. Esguince de ligamento y fractura de tobillo. Suena apantallador pero no lo fue tanto, cosa de enyesarme el pie mes y medio y ya. Aquello sucedió jugando y un día, en otro post, les platicaré algunas de las razones que me han dado para que sucediera.
Esta semana, después de un nuevo golpe al mismo pie derecho, pensé lo peor. Sabía que podía ser nuevamente algo parecido o incluso más grave.
Para tratar de relajarme, dirigí mis pasos hacia un par de cervezas. Suponía que sólo era un golpe y que en cuestión de minutos desaparecería el dolor.
A la mañana siguiente mi pie era igualito al de Shrek, bueno, no en lo verde, pero seguro era del mismo tamaño.
Apoyarlo era un reto, casi tan doloroso como ver que siguen convocando a Rafa Márquez a la selección.
Sin más, fui llevado al hospital. Dos radiografías y dos horas después llegó el ortopedista quien de plano se dijo incapaz de dar un diagnóstico certero.
¿Están de acuerdo que eso basta para generar enorme desconfianza?
En fin, dos radiografías más. Aún no sabían qué era, podía ser una fractura, podría requerir operación o podía no ser nada.
Tal cual, el médico puso la decisión en mis manos.
"Ante la duda yo recomiendo inmovilizar al menos un mes o puede pagar una resonancia magnética y aseguramos el diagnóstico", dijo.
Obvio, la amenaza incluía otra vez inmovilizarme y privarme de un viaje a Los Ángeles la próxima semana al que muero de ganas de ir pero por el otro lado necesitaba estar seguro de que mi pie volvería a estar como antes, aún si eso incluía un pago que estaba, por mucho, fuera de mi presupuesto mensual dedicado a emergencias médicas.
Finalmente me hicieron la resonancia. Toda una experiencia. Les platico. Te meten, inmovilizado, a un aparato que genera ondas magnéticas que son leídas por una computadora. La única condición es que no te puedes mover, nada, ni tantito.
¿Cómo lo solucioné? Durmiendo, entré al aparatito y en dos segundos estaba perdidamente dormido hasta que llegaron a decirme que habían terminado así que disculpen que no pueda darles más detalles.
Tras ello, regresó el doctor muerte a decirme que ya todo estaba en orden y él ya se sentía con la confianza de decirme que no tenía nada, que me pusiera hielo y que por favor pasara a pagar la cuenta.
"¡Por supuesto que no! Ahora aunque sea me saca la apéndice pero no me voy de aquí sin una venda", espeté completamente indignado.
Nada de eso pasó. Pagué, corrí a mi casa a mandar un texto pendiente, me viajé con pastillas para el dolor y dormí.
Ya estoy de vuelta, con el pie como tamal, con una muleta para apoyarme y con una deuda increíble en mi tarjeta. Pero como dije, tres puntos de apoyo siempre son mejor que dos.

Para quienes hablaron para saber cómo seguía. Hasta había olvidado qué se sentía.

miércoles, febrero 04, 2009

Otro más

Pronto, fotos de Lucas en Londres.
Mientras eso sucede, les platico.
A lo largo de mi vida he tenido cinco iPods. Ni siquiera ha sido porque me sobre dinero o porque siempre esté a la vanguardia con lo último de la tecnología, más bien ha sido por culpa de descuidos.
Verán, mi primer iPod:

Llegó a mí sobre pedido. La idea es que lo iba a pagar pero entre que me hice guey y entre que me lo regaló una gran mujer pues nada más entregué la mitad de su costo. Me duró unos meses hasta que un día se cayó en el cine y aunque regresamos de inmediato para buscarlo ya no estaba. Snif.

¡Uff! Este iPod revolucionó mi vida con su ruedita apachurrabotones. Horas de diversión y de música. Todo iba bien hasta que alguien lo robó de mi casa durante una fiesta. Hasta la fecha sigo tratando de capturar al responsable sin éxito. Este también fue un regalo así que ya se imaginarán que fue el último de esa naturaleza. Obvio, después de dos iPods ¿quién en su sano juicio regalaría otro?

Ahorré, ahorré y ahorré (mis vales de despensa) para suplir mi viejo iPod.
Lo compré en la tienda de los tecolotes y todo era felicidad. Este ya venía con la opción de ver videos pero creo que nunca la utilicé. Duró mucho más que los anteriores, sobrevivió mordidas de mi perro y hasta derrames de alcohol y justo cuando creí que era inmortal vino lo peor.
Una noche dejó de funcionar, aún no sé si atribuirlo a que puse 5 minutos de Gloria Trevi o a una caída de un metro de altura. Lo intenté arreglar y nada. Aún conservo su cuerpo innerte desde hace seis meses.

Este fue un regalo también, cortesía de Blue Man Group, durante un viaje a Tampa para entrevistarlos. Venía precargado con la música que utilizan en el show. Lo triste de este es que no sé bien qué le sucedió. Un buen día desapareció de su lugar y estoy seguro que de igual modo un buen día se dignará a aparecer.

Y llegamos al último, al feliz iPod que me acompaña desde el fin de semana pasado.
Cortesía de Sir Elton John pues me lo obsequiaron durante su concierto, en él venía el press kit del evento el cual por supuesto ya borré para cargarlo con la música favorita.

Ahora espero que este dure mucho, al menos lo suficiente para comprar el iPod Touch al que aún no le quito el ojo de encima pero que tristemente la crisis lo hace parecer cada vez más lejano.
Pero ya saben, si están interesados en que aumente mi historia con los iPods es cosa de que nos pongamos de acuerdo, yo siempre estoy dispuesto a experimentar con nuevas posesiones.

miércoles, enero 28, 2009

Espasmos esofágicos

Eso me dijo el doctor que tenía.
No recuerdo con certeza desde cuándo no visitaba un hospital en plan de paciente.
Bueno, sí sé, fue hace dos años cuando llegué con un hueso fracturado y un ligamento con esguince pero en ese caso no tenía mucha opción.
De ahí en fuera soy poco afecto a ir al médico, creo que confío en exceso en mi factor de curación.
En fin, martes por la tarde, en el trabajo, Lucas siente que un alien está a punto de salir de su pecho. Era un dolor que ya había sentido antes pero nunca tan fuerte y por tanto tiempo.
Como en otras ocasiones, supuse que en un par de minutos me sentiría bien pero no.
El dolor aumentaba, me puse pálido y comencé a sudar.
De inmediato, como cualquier persona normal, solicité ayuda a través del msn aunque olvidé que no tengo en mis contactos más que una doctora que rara vez se conecta.
Pero bueno, la sabiduría popular siempre tiene un remedio así que me llovieron soluciones, de entre todas, la más lógica era que me tomara un par de buscapinas.
Así lo hice y sirvió de nada. Pasaron los minutos y decidí ir al hospital.
Cuando llegué, no sé qué cara tendría que apenas terminé de llenar los formularios ya me estaban pasando al cuarto, pidiéndome que me desvistiera y haciéndome las preguntas de rutina.
Justo cuando sentía que ahora sí, el alien saldría para devorarse a todo el personal médico, llegó el doctor, me revisó y sentenció:
"Espasmos esofágicos", dijo.
"Ahora le damos unas pastillas y regreso en unos minutos a ver cómo sigue".
Apenas salió del cuarto, recargué mi cabeza y me quedé dormido.
El alien estaría tranquilo al menos un par de meses más.
Cuando me dieron de alta, obviamente pregunté lo más importante y las respuestas me tranquilizaron.
-No tengo que dejar de fumar.
-No tengo que dejar de beber.
-No tengo que dejar de tomar café.

Life is good!

viernes, enero 16, 2009

Me voy...

...pero sólo por unos días.
Resulta que mañana viajo a Londres y quienes me conocen, lo cual por supuesto elimina a las anónimas ansiosas de atención, saben que es una de las ciudades a las que siempre he querido ir. Estoy emocionado, hace varios viajes que no sentía esa cosquillita de no saber qué me espera. Lo cierto es que ya les platicaré. Hay tantas cosas que quiero ver y tanto miedo a la libra esterlina que seguro habrá material para un par de posts.

Mientras les dejo algunas imágenes que reúnen lo mejor de la sabiduría cibernética.

La evolución nunca estuvo mejor representada

Ya ven lo que pasa por tragarse el chicle

Diosito, por favor cuida a mi amo

¿Cuántos han pasado por esto?

viernes, enero 09, 2009

La sabiduría de Friends

En época de debates intelectuales de bajísimo nivel, este blog mantiene la misma línea y ahora se pregunta.
Entre hombre y mujeres, cuál de ellos puede saber qué es peor. ¿Una patada en las canicas o el dolor de dar a luz?
Por obvias (quizá no tanto) razones, ninguno de los participantes de esta encuesta tendría modo de comprobar que la suya es la respuesta correcta. Luego entonces, se lanza una petición para que las féminas del mundo dejen de jactarse de soportar el dolor del alumbramiento cuando no tienen idea de lo que se siente recibir un golpe en las canicas.

El autor agradece al último capítulo de Friends por la oportunidad de ser testigo de tan profundo razonamiento.

lunes, enero 05, 2009

Ya empezamos

Hoy fue la primera marcha de 2009 en la capital.
Señal inequívoca de que el año ha comenzado y que la rutina ya se cierne sobre nosotros.
Además de eso, fue un día dedicado a la retórica más absurda (espero) que pueda darse durante la comida.
O a ver, ¿cuántos de ustedes han cuestionado si su pareja, hombre o mujer, nació siendo lo que es?
Eso me pasa cuando estoy ocioso. Imaginen la escena, llevan un tiempo saliendo con la persona de sus sueños, ha llegado el momento de conocer a la familia y como siempre, en ese tipo de reuniones, alguien no pierde la oportunidad de presumir las fotos del tesoro cuando era bebé.
Aquí viene la cuestión; chicas imaginen que su increíble galán, ese que escurre testosterona a cada paso que da y del que nunca nadie jamás ha puesto en duda su virilidad resultaba llamarse Beatriz cuando tenía seis años.
En efecto, las fotos del ahora joven mozo lo retrataron cuando era una niña. ¿Ah verdad?
Del mismo modo, caballeros, ¿han pensado que la chica que ahora roba sus sueños, a la que han imaginado o visto más de una vez en posiciones innombrables en este espacio, era un varón antes de conocerlos?
Eso no es lo raro, la pregunta es: ¿qué harían?
¿Seguirían con alguien que no es lo que fue?
Maldita retórica a comienzos de año.
Y no, no me ha pasado... creo.

lunes, diciembre 29, 2008

Adiós 2008

Vamos a aclarar las cosas.
Me tienen sin cuidado los intentos vanos por hacerme quedar bien o mal. Lo único que pido es que no inventen. No voy a borrar los comentarios que hagan aquí pero traten de explicarme ¿qué diablos piensan ganar? Cualquiera que haya convivido conmigo más de dos ocasiones sabe, o debe saber, que nada de eso es cierto. ¿Quieren razones? Se las damos, cómo no.
NO, repito, NO busco, he buscado ni pienso buscar una relación. Cuando lo haga con todo gusto lo presumiré pero creer que escribiendo que yo le he dicho te amo a alguien me hacen daño, están mal. Lo peor es que pretenden que el daño no sea para mí sino para alguien que sí me importa y que pueda sacarse de onda con ese tipo de tonterías.
¿Por qué no se compran una vida?

Ahora sí.


Terminó un año más y nuevamente no lo hizo del modo que esperaba. Muchas veces fui yo la causa, otras tantas lo fueron las circunstancias o personas ajenas a mí. Supongo que se trata de acostumbrarse al modo en que se van dando las cosas, aprender a vivir con ellas y, con un poco de suerte, tomar mejores decisiones en el futuro, aunque todos sabemos que eso tampoco es algo que me caracterice.

En otro canal también hubo muchos momentos que disfruté enormemente. Desde una llamada, una cena, una copa y una charla hasta fiestas, brindis y muchos muchos conciertos.
Si tuviera que destacar momentos claves este año, con temor de dejar muchos fuera porque me falla la memoria, estos serían:

-Una cena el lunes 16 de junio. Resulta raro que recuerde con exactitud la fecha pero es que fue especial. A partir de esa noche viví un cúmulo de sentimientos, encontrados, que creo que aún no supero. Lo más importante es que el balance siempre ha sido positivo desde mi perspectiva y que una buena parte de mí anhela vivir esa escena mil veces más.

-Premios MTV. Sí, ya sé, en realidad son basura pero este año fueron especiales pues tuve la suerte de entrevistar, aunque fuera un par de minutos, a Lar Ulrich, Kirk Hammet y Rob Trujillo. Todavía recuerdo ese momento y me emociono, fue alcanzar un paso más y compartirlo, aunque fuera vía telefónica, con alguien que supo entender lo que significó ese intercambio de palabras.

-Los Cadillacs. Ya lo había dicho, en español es simplemente la banda que más me gusta. Platiqué con ellos, me regalaron un libro y un disco del Sr. Flavio. Fui a su concierto, y aunque tengo un recuerdo agridulce de esa noche sé que valió la pena porque los vi y los vio. Nos vieron pues. Fue como un sueño cumplido a la distancia.

-Batman, Ironman, Hulk, Hellboy, etc. Para un amante de los cómics este fue un año redondo. Verán, quizá no fueron las mejores películas (con excepción del Caballero de la Noche que es grande) pero si se trataba de pasar un buen rato estas cintas cumplieron su cometido. Además reactivaron el noveno arte en la pantalla grande lo que significa que pronto estaremos viendo más adaptaciones que ojalá mantengan el mismo nivel de entretenimiento.

-En discos la oferta fue amplia pero si tuviera que elegir los que escuché muchas veces serían:
La luz del ritmo de los Fabulosos Cadillacs.
Chinese Democracy de Guns 'N Roses
Death Magnetic de Metallica
Viva la vida or death and all his friends de Coldplay
Oracular Spectacular de MGMT
Day & Age de The Killers
The Age of the Understatement de The Last Shadow Puppets
El despertar del lobo de La Orquesta Mondragón

-Madonna. No es mi favorita, creo que ni siquiera entraría en el Top 25,de mis preferidos pero todo el rush que viví por su visita a la Ciudad fue una experiencia padre. La Reina del Pop incluyó labores de detectiva, una carrera de dos kilómetros y hasta enlaces radiofónicos. Nada mal.

-Datos varios.
Perderme en un hotel y terminar en el mismo elevador que Nicole Kidman no tiene precio.
Fumar afuera de los premios Grammy con Cachorro López y Andrés Calamaro no era algo que tuviera en mente.

viernes, diciembre 19, 2008

Ya casi

El año está por terminar. Ahora sí, la cuenta regresiva de mi autoimpuesto deadline se acerca y al parecer será inevitable tomar la decisión. En fin, ya veré qué pasa.
En otras cosas.
Yo no entiendo por qué ahora parece lugar común quejarnos de la Navidad. Que si el tráfico, que si las compras, que si los adornos en calles y tiendas desde meses antes, etc. Ahora parece que está 'cool' instalarse en pose grinch y odiar todo lo relativo a la época decembrina.
A mí me gusta, en verdad. Disfruto sentir la cercanía de las fiestas, no me causan mayor problemas los villancicos, incluso los que cantaban Pandora, Mijares y compañía. A final de cuentas me parece que es algo que sólo vivimos una vez al año y a quien no le guste es bien fácil: se pueden volver judíos, musulmanes o encerrarse en su casa hasta por ahí de mediados de enero. Con eso les aseguro que nadie los molestará.

Además es un gran época si tomamos en cuenta que ahora es cuando, supuestamente, habría mayor facilidad para que los deseos se hagan realidad. Yo ya sé qué pediría.
Sin dudas, en primer lugar de mi lista, porque han de saber que es extensa, estaría una máquina del tiempo integrada con un puño golpeador para viajar al pasado, que sería mi presente, y darme un golpe que me ponga los dientes en la nuca.
El problema sería cómo me vería mi yo del futuro al viajar al pasado. ¿Llegaría chimuelo a mi presente por los golpes que en un futuro me habré dado en el pasado?
Ese tipo de dilemas son los que me han impedido mandar mi carta a Santa Claus y a los Reyes Magos. Nada más que resuelva la paradoja les aviso y si quieren mandamos varias misivas al mismo tiempo. Capaz que en bola sí nos hacen caso.
Y ya. Bueno, no.
Como dicen que esta época es cuando aumentan los casos de depresión, recomiendo dejarse llevar y terminar como la imagen. Al fin y al cabo, todos tenemos problemas qué no.

Pronto, la historia de cómo Lucas puede terminar a las 7 a.m. en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez. ¡Sin planes para viajar!




¡Sírveme otra doble!


P.D. Los comentarios son responsabilidad de quien los hace. El autor no autoriza ni censura ninguno de ellos pero sí desea aclarar que no comparte muchos puntos de vista aquí expresados. Lo único que pide es que comenten el post y no dejen algo que pretendan que lleve jiribilla. Ni le entiendo.

miércoles, diciembre 10, 2008

Lucas al desnudo

Tranquil@s. Nada de enseñar miserias en este blog.
Estaba pensando en por qué me gustan las cosas que me gustan. Así, sencillo, uno de esos pensamientos ociosos que de pronto se convierten en terribles dilemas filosóficos. En realidad no llegué a nada en concreto pero me divertí con el ejercicio. Veamos.

-Me gustan los cómics. ¿Por qué?:
Todo empezó desde niño, siempre tuve una extraña fascinación por Spiderman y Superman, mis favoritos ever, compraba los cómics que publicaba editorial Vid, los devoraba y los guardaba. Aún conservo muchos de esa época. Con el paso del tiempo comencé a comprar las publicaciones originales en inglés, a rastrear muchos que ahora son de colección y a hacerme de un buen número de chucherías respectivas. Quién lo dude, bástele saber que hasta un garrafón de agua y un refrigerados alusivos a Spiderman tengo en mi poder.
En fin, el punto es que creo que cuando leo sus historias me transporto y trato de analizar por qué hacen o dicen lo que uno ve en las viñetas. Supongo que es algo como un ejercicio de traslación, ponerte en los zapatos de otro y tratar de adivinar qué harías.
Eso ha sido bueno y ha sido malo, he puesto mucha imaginación al asunto y aunque nunca he creído tener súper poderes sí he tratado de que mi historia, como muchas de las que he leído con el paso de los años, termine con un final feliz, pese a las decisiones que he tomado. Raro, ¿no?
Highlight: Tengo algunas ediciones que un día me sacarán de pobre, lo sé.

-La música.
Soy noño... o más bien fui noño. Desde pequeño mis papás me inscribieron en clases de música, por ahí de los 8 años ya dominaba el piano, la guitarra y el violín. Hasta toqué en un programa de Imevisión. Afortunadamente el video que tenía esa constancia ha desaparecido de la casa de mis padres. Lamentablemente no seguí con los estudios, el futbol me llamó más la atención y la pereza de ir a estudiar todas las tardes me venció. Dejé la música y me dediqué a la pachanga. Ahora me arrepiento pero de algún modo creo que esa etapa me permitió sembrar el gusto musical, ahora disfruto casi cualquier tipo de música y me puedo jactar de haber platicado con casi todos mis ídolos gracias a que ahora en mi trabajo me pagan por eso.
Highlight: Si tuviera un ouija entrevistaría sin dudar a Elvis Presley.

-Los videojuegos.
No hay mejor manera de desestresarme que sentarme un par de hora y embobarme frente a un televisor tratando de coordinar 8 botones al mismo tiempo. No es que sea yo el mejor de la colonia pero tampoco estoy tan dado al traste. Conozco peores pero no voy a decir nombres porque luego Jacobo es bien sentido.
En fin, sesiones de Halo, Fifa, Rockband, Call of Duty y demás han alegrado muchas noches que por momentos parecían destinadas a sollozar acurrucado bajo una sábana. Pero nada que Masterchief no pueda remediar o hacerme olvidar por un momento.
Highlight: ¿Alguien ha pasado 12 horas sin moverse de su cama por estar jugando? Yo sí.
I need a life.

-La cerveza
Eso me viene de familia. Desde que tengo uso de memoria me ha gustado. A mis padres les gusta y supongo que apenas de verlos me quedó la imagen de que así se debía acompañar una buena comida. Mi primera borrachera con cerveza habrá sido cuando tenía 12 años, durante un partido en el Azteca entre los Pumas y el América al que fui con mi tío Félix.
No recuerdo el marcador, únicamente que al final y rumbo al auto me sentía terriblemente mareado.
El consuelo: la promesa de que entre más cerveza tomara más aguantaría la siguiente vez.
Highlight: En Bélgica tienen 365 tipos de cerveza, una para cada día del año, mi misión fue probar la mayor cantidad posible. ¿El resultado? Lucas hasta su mamacita santa deambulando por las calles de Amberes cantando el Himno Nacional. Era 16 de septiembre, pues.

Luego le sigo, ahora es tiempo de presumir. Que me mandan a Mazatlán ay un hotel en el que hasta me sentí cohibido. Van las imágenes para que les de envidia de dónde estuve.

Esta era la vista que tenía desde mi cuarto.

En un ejercicio de análisis cultural fui a conocer uno de los bares de la zona. El Oyster Bar, en el que pude ser testigo del concurso para elegir a La Chica Oyster. Una experiencia surreal.

¿A poco no sufro en mi trabajo?

Y ya, casi de salida, chequen esto. Me doblaba de risa cuando lo vi. Si son sensibles o mochos mejor ya no sigan. Lo vi aquí. NEB.




jueves, diciembre 04, 2008

¡Vamos a la playa!

En unas horas vuelo a Mazatlán.
La recomendación general ha sido la comida de allá, así que probaré, pero mientras estaré en un festival de cine, del cual los organizadores han de conocer mi estado de ánimo porque me hospedrá en un hotel fifí. O sea, onda usar cubiertos y esas cosas pero a juzgar por las fotos creo no lo pasaré mal.
Esto tiene varias cosas positivas:
1.- Me ahorré el Teletón y toda la porquería que rodea a ese evento. Ahora sí, nada de ver llorar a Lucero porque no juntan la meta y bla bla bla bla.
2.- Me urge irme. Ya había escuchado yo de las personas que se deprimen en esta época del año y nunca me había pasado hasta ahora. Y es que de repente caigo en la cuenta de que de unos años para acá las fiestas decembrinas han estado opacadas de uno u otro modo.
3.- Ya empecé mis propósitos de año nuevo y este viaje servirán para perfeccionarlos. El primero, y el más importante hasta el momento, es que enero debe ser el parteaguas de mi historia.
Ya sé que a veces parece que me gusta revolcarme en mis miserias y mis frustraciones pero en verdad no es así.
Y ya para terminar, esta canción que apenas escuché, al menos en esta versión, y que me ha acompañado en estos días.

Agradecimiento especial a Pepe Toño por su aporte a este post.


martes, diciembre 02, 2008

De Madonna, los Pumas y ya

Más allá de la friega que significó la llegada de Madonna a México debo decir que su concierto es... uno más. Ni siquiera la producción, de primer nivel, ni los ánimos de la gente ni toda la expectativa por verla 15 años después de su anterior visita lo convirtieron para mí en uno de esos conciertos apoteósicos.
La mujer canta a medias, baila a medias y deja en manos de sus bailarines, músicos e ingenieros la responsabilidad de llevar a buen término su presentación.
Por supuesto, había que estar ahí, ser parte de ello pero más en plan de añadir datos al CV.
Además la noche fue fría por el clima y por la emoción, creo que tengo que esperar el regreso de los Cadillacs en 2009 para volver a prenderme en un concierto.
Luego los Pumas... los pumas... los pumas. ¡Maldita sea!
Como tantas otras cosas en mi vida sólo me emociono en balde.
Cuando parece que todo va mejorando, y que no existe nada que pueda ocasionar lo contrario, resulta que un grupito de personas, en este caso los jugadores, deciden tirarse a la hamaca y conformarse con cobrar un mes más. Mientras, miles de aficionados, en el estadio y en sus casas, sufrimos lo indecible.
No sólo fuimos eliminados, ahora viene una semana de aguantar estoico las burlas y el pago de apuestas.
Cuando menos el domingo sirvió como ejercicio de catarsis, poco a poco voy sacando aquello que tanto duele. Un día dejará de doler, lo sé.
Mientras, como me dijo una buena amiga, esta ironía es una de esas bromas pesadas de la vida a las que hay que hacerles frente.

martes, noviembre 25, 2008

Lucas, el amigo de las estrellas

O casi.
Fue una semana movida.
De Houston a la Ciudad de México y luego Nueva York.
Más me vale que las millas acumuladas algún día sirvan de algo.
En fin, a la Gran Manzana fui con la encomienda de ver la película Australia y de paso charlar con sus protagonistas Hugh Jackman y Nicole Kidman. Por supuesto, esto último hacía que valiera la pena aún con todo y los reportes meteorológicos que indicaban que mi salud podría ser severamente vapuleada.
El viernes, por supuesto, tenía mil pendientes que debía dejar listos antes de retirarme a descansar. Entre ellos una entrevista con Gloria Trevi, placer culpable número 1 de Lucas, que se presentó este miércoles en el Auditorio Nacional y que me perdí. (Aún no sucede pero estoy seguro que así será)
Por fin cuando pude llegué a casa, preparé la maleta y todavía me dio tiempo de jugar un poco Call of Duty 4 antes de tener que despertar en la madrugada para llegar al aeropuerto a horas poco útiles para los viajeros solitarios.
Finalmente en Nueva York me encontré con un clima, tal y como lo había previsto, capaz de vulnerar mis de por sí bajas defensas. -8 ° centígrados marcaba el termómetro. Eso, para una persona apenas recuperándose de un fuerte cuadra de gripa, es como un shot de heroína para Kate Moss. Hagan de cuenta.
Imagino qué tan grave me veía que después de hacer el check-in en un hotel justo enfrente de Central Park (eso fue sólo por presumir) los mismos empleados me preguntaron si requería los servicios del médico del lugar.
Por supuesto aguanté estoico aunque encerrado en la habitación hasta el momento en que debía ir al cine. La cinta es buena, a secas, un drama de aventura que muestra a Kidman como una chica incapaz de perder el estilo aunque haya transportado 10 mil cabezas de ganado por el desierto australiano. Ya lo verán.
El domingo había que estar listo para la conferencia así que me dediqué a esperar. A eso y a ver la sexta temporada completa de Family Guy. Una maravilla.
La conferencia fue corta, apenas 30 minutos, pero valió totalmente la pena sobre todo por el final, que al menos para mí, tuvo.
Les explico, termina la conferencia, todos los reporteros tratan de subir a un elevador que los lleve a sus respectivos cuartos. Lucas por supuesto no logra subir sino hasta el cuarto o quinto intento.
Cuando finalmente estoy dentro pido amablemente que presionen el 9, el piso de mi cuarto. Me ignoran por completo y me resigno a ser el último en bajar.
Mientras pienso en eso, el elevador llegar al piso 12. Las puertas se abren y alguien las detiene. Nicole Kidman está a punto de subir. Lo hace. Quedamos lado a lado, sonrío nervioso y me devuelve la sonrisa. La gripa se ha ido, ahora es sudor de nervios.
Es espectacular la mujer aunque le llego a la altura del hombro.
Cuando se va y vuelvo a quedar solo pienso que eso es suerte y no tonterías.
Regreso al cuarto, arreglo mis cosas y me salgo a caminar con la misión de encontrar un regalo de cumpleaños adecuado. El iPod Touch se perfila como el ganador.
Mientras camino entre la sexta y la séptima me pierdo. Nada raro en mí y terminó cerca de no sé dónde diablos pero hay mucha gente. Camino hacia la bola (de gente) y veo que alguien da autógrafos. Me acerco tratando de identificar al fulano en cuestión pero no lo logro. En mi vida lo había visto.
Cuando se dispersa el gentío lo veo. Ahí está, mide como 1.30 metros, tiene barba y muchos lo conocimos por aquello de 'I see dead people'.
En efecto, Haley Joel Osment, el pequeño de Sexto Sentido y Cadena de favores, era el causante de la conmoción. Es tan pequeño que parece insignificante. La barba lo hace ver como duende.
Sigo mi camino en busca del preciado objeto que musicalice mi vida. Lo encuentro, es demasiado dinero. Veo juegos de video, dvd's y cd's que he buscado mucho tiempo. No compro nada.
Mi noche termina en un Subway comiendo, solo, un sandwich de meat balls.
Camino de vuelta al hotel, sin regalo, con sólo la imagen mental de dos celebridades que se cruzaron en mi camino.
No, no hay foto de ninguno de ellos. Tendrán que creerme. Ese viaje era única y exclusivamente para mí y mi soledad.

martes, noviembre 18, 2008

El cuerpo cortado.., ¡Así son las nalgas!

Tengo gripa y tos. O una de las dos, o un poco de ambas enfermedades, no sé.
El punto es que me siento fatal, me duele la garganta, tengo los ojos chillones y mucho sueño que se espanta con los escalofríos que cada tres minutos me recorren el lomo.
Ya tomé Afrinex y un jarabe Vick, para tos seca y con flema dice la etiqueta pero la verdad es que nada de eso me ha servido.
Imaginen que tan grave estoy, o me siento, que no he fumado en todo el día. Estoy a punto de cumplir 24 horas sin cigarro, capaz que aquí empieza el adiós definitivo al tabaco.
snif snif snif snif ya siento que lo extraño.
Fue un fin de semana extraño, de una fiesta que, como siempre, estuvo a punto de salirse de control pero que al final logró que estuvieran conmigo casi todas las personas que me interesaban, las demás explicaron sus razones para no ir y yo no soy nadie para juzgar si eran válidas o no.
Ahora lo único que me preocupa es mejorar pues el fin de semana vuelo a Nuevo York y las nevadas amenazan.
Pero lo bueno es que podré comprarme un regalo de cumpleaños. ¿sugerencias?
Creo que este es uno de los post más sinsentido que he escrito. Ni yo le entiendo. Perdonen es la gripa.
Ya me voy.

jueves, noviembre 13, 2008

¡Los Grammy!

Ya estoy en Houston, a menos de una hora de ir a la premiación de los Grammy latinos.
Por supuesto, pasar migración fue nuevamente una odisea, creo que estoy condenado a ir a segunda revisión por los siglos de los siglos o hasta que el Niño Dios disponga otra cosa.
UPDATE
Bien, ya volví de los premios y ahora sí, va el recuento.
Primero, como consejo que deben seguir al pie de la letra, nunca de los nuncas, hagan la maleta cuando ya esté el taxi esperando. Es muy mala idea, ahora lo digo por experiencia.
Porque de otro modo, ¿cómo me explico que no haya traído playera limpia o que trajera un cinturón que hace dos semanas me quedaba bien y que ahora parece tres tallas más grande?
El resultado es que ahora tengo que estar con camisa (porque de esas traje dos para ver cuál combinaba mejor) y con jeans. Nada grave pero tampoco es que uno esté acostumbrado a esas formalidades.
Luego, como lo dije, la revisión de migración parece que será un suplicio eterno. Maldita sea la hora en que rayaron en mi pasaporte el artículo &%$%& que dice que me tienen que jorobar cada vez que trate de ingresar a EU. Por más que les expliqué que una vez ya me regañaron por eso, no, se aferran a recordármelo cada vez que pueden y aunque al final me dejan pasar me hacen perder mucho tiempo.
Pues bien, llegué al hotel Lancaster, dicen aquí que es de lo mejorcito que hay, y pues no me quejo. Pero, siendo honestos, respondan.
¿Quién ha confundido crema humectante con acondicionador para cabello?
...
...
...
¿Nadie?
...
...
...
¿Seguros?

-Bueno, pues entonces soy el primero que por no leer las botellitas del baño se untó acondicionador en todo el cuerpo. Por supuesto, unas horas después la comenzón era poco menos que insoportable pero pues ya no había mucho por hacer, disimular, restregarme contra el asiento y concentrarme. Todo está en la mente. (Eso creo que se lo dijo Miyagi a Danielsan antes de que le pusieran una maraquiza de su tamaño en la primera peli)

-En fin, los Grammy. Bien, divertidos, platiqué un poco con Andrés Calamaro y con su productor Cachorro López. saludé a otros mexicanos que andaban por acá con la esperanza de regresar a casa con un premio y además fui al afterparty, que por cierto estuvo terrible pero bueno, tenía que ir. Pura cuestión profesional.

-Ahora voy de regreso a México porque mañana es mi cumpleaños y ni modo que los deje sin mi presencia ¿verdad? Tienen tiempo de ir a comprar regalo, es quincena así que no hay pretexto, sorpréndame, hagan feliz a un reportero emo que amenaza con quedarse en ese status por algún tiempo.

Y ya.

Lo triste de esto, que es un sueño a nivel profesional, es que no tengo a quien más me importa para compartirlo.
Bueno, desde aquí estas líneas para ella y mañana si es posible, la reseña completa.

viernes, noviembre 07, 2008

¡Los Cadillacs tocando para vos!

Justo unos minutos antes de comenzar el concierto recordaba cómo en 2002, con boleto en mano, me mandaron a Acapulco a trabajar. Nadie sabíamos que aquella era una despedida, ni siquiera los músicos lo sabían. Cuando algunos meses después se confirmó que los Cadillacs no tocarían más juntos odié aún más (si acaso fuera posible) a la que era mi jefa en esa época.
Sus canciones son de esas que han marcado distintas etapas de mi vida, muchas de ellas tienen significados que van más allá de lo que la letra dice al calce. Es algo que tiene que ver con etapas propias, con los momentos cuando las he escuchado y a últimas fechas con quien las había escuchado.
Gracias al trabajo pude platicar durante el último año un par de veces con Vicentico. Invariablemente le preguntaba por el reencuentro de la banda, al principio sólo reía y daba largas. En la última charla me lo confirmó, con la condición de no decirlo, obvio aunque moría de ganas respeté el acuerdo.
El día que los boletos salieron a la venta los boletos compré dos previniendo que mi estancia en la ciudad de México, como algunos de ustedes saben, no sería tan larga aunque al final las cosas no salieron como yo lo esperaba.
Al final aquí sigo y pude ir sin tantos contratiempos y verlos en vivo fue recordar por qué me apasiona mi trabajo.
Volví a sentir el cosquilleo de ver a tu banda favorita en vivo, de saltar y cantar todas sus canciones, de estar atento a los detalles que después dieran forma a la crónica e incluso de añorar cuando el tema lo ameritaba.
Cantaron todas las que quería escuchar, incluso más. Difícil escoger una favorita pero me quedo con El Satánico Doctor Cadillac, Demasiada presión, Padre Nuestro, Basta de llamarme así y Estoy harto de verte con otros.
Justo ayer platicaba con un amigo sobre la desensibilización que a veces se apodera de quienes vamos, por gusto o necesidad, a cuatro conciertos a la semana. La mayoría de las veces no permitimos que la emoción nos invada pues todo se vuelve lo mismo, repetitivo, la misma gente en el mismo lugar.
Con los Cadillacs no fue así, ellos transmitieron la alegría de estar de vuelta a la gente que tanto los esperábamos. (Mensaje para Bunbury, Cerati y compañía)
Al final el saldo no es tan positivo como hubiera pensado pero me llevo un buenísimo recuerdo, un libro que me regaló el señor Flavio, sus canciones aún resonando en mi cabeza y la esperanza de que ahora no nos hagan esperar otros seis años para verlos.

Para ti que estuviste aunque fuera lejos.

martes, noviembre 04, 2008

Noviembre loco

Siguen las buenas nuevas. Resulta que logré entrevistar largo y tendido a Enrique Bunbury. Debo confesar que no soy fan de sus canciones, es más, la mayoría me parecen parte de los somníferos ideales para esas noches de insomnio. pero más allá de eso debo reconocer que el hombre piensa... y mucho. Fue una plática rica en metáforas que por supuesto, pese a mi código de ética, terminó con la foto del recuerdo.
Pero lo mejor del asunto fue que apenas hace unas horas platiqué con Flavio Cianciarulo, bajista y cerebro creativo de Los Fabulosos Cadillacs. La banda es mi favorita cuando de rock en español se trata así que la oportunidad de platicar con el señor Flavio y que encima al final de la plática me regale uno de los libros que ha escrito así como su último disco como solista me enorgullece. Ni siquiera se me ocurre pensar que lo hace con todos, así que mejor déjenme con la idea de que le gustó la entrevista.
Ha sido una semana movida, Bunbury en concierto, los Auténticos Decadentes con el himno Un osito de peluche de Taiwán, El Potrillo el lunes, en un rato me lanzo a ver a Maroon 5 y mañana haré los honores a los Fabulosos en un concierto que he esperado desde hace muchos años.
Ya les platicaré cómo termino luego de noviembre que amenaza con pasarme la factura a esta edad.

jueves, octubre 23, 2008

Ingenuos... ¡arrepiéntanse!

A ver, esta semana no podía estar exenta de buenas noticias. Y si no, ¿quién se atreve a negar que este gol del Pikolín no es una gran noticia?
Uno: Para que este hombre meta gol hace falta que muuuuuuuuchos astros se alineen y dos: que lo meta de esa manera es simplemente otra señal del Apocalipsis.
Pero aún están a tiempo, arrepiéntanse de sus pecados, hagan las paces con sus prójimos y prepárense.

Esto del Pikolin no es normal.
Ya.

jueves, octubre 16, 2008

Ya casi lo completo


Desde que empecé a dedicarme a la reporteada tenía en mente muchos sueños, metas que poco a poco he ido cumpliendo y expectativas que se han renovado conforme rebaso ciertos puntos. Apenas este jueves cumplí una de mis metas, a medias debo aclarar, pero a final de cuentas valió la pena.
Les platico. Jueves 5:30 a.m. parto de mi casa rumbo a Volaris de Santa Fe de donde un shuttle me llevaría al aeropuerto de Toluca para ser parte del Vuelo Zero, un concierto de Zoé y Molotov a 30 mil pies de altura. La experiencia fue buena, a secas. La organización no fue la mejor y definitivamente un avión no es el mejor escenario para un concierto.
Por la tarde, ya en Guadalajara, llegué a los premios MTV latinos. Lo mismo de siempre, engorroso proceso de areditación, mil cosas que hacer por minuto y llegar a la alfombra roja.
Ahí, quienes no lo sepan, los cuerpos de dos decenas de periodistas, se funden uno solo pues se acomodan, o lo intentan, en espacios pensados para cinco personas. Así es que uno sobre otro, peleando por la posición con la garra que envidiaría cualquier tackle de la NFL, los reporteros tratamos de obtener algunas declaraciones.
Para mi suerte, justo cuando Metallica pasaba enfrente de mí, grité, llamé su atención... y Lars, el baterista volteó.
Con él, Rob Trujillo y Kirk Hammet se acercaron para platicar su experiencia en México, los detalles de su nuevo disco y lo mejor, sus planes de venir a México a finales de 2009.
Juro que las piernas me temblaban mientras hacía las preguntas, Metallica es LA banda en mi catálogo musical y Lars siempre ha estado considerado por su servilleta como el mejor baterista del rock. (Ahórrense explicaciones de por qué hay mejores, para mí es él y ya).
Fueron pocas preguntas y no fue una entrevista en forma como he soñado tenerla con ellos pero de algún modo sé que esta es una señal de que pronto lo podré cumplir.
La foto se las debo, o lo entrevistaba o me tomaba una foto, lo único que quería compartir es la emoción que aún ahora me tiene acelerado.
Por supuesto, en cuanto pude le avisé a quien debía hacerlo. Lo presumí y agárrense porque amenazo con sacar el tema cada pueda.